PACMA: casi 330.000 votos y ni un solo diputado
Trescientas veintiocho mil personas.
Es más de cuatro veces el Santiago Bernabéu lleno hasta arriba. Todas votaron lo mismo, el mismo día, en las generales de abril de 2019. Todas votaron a PACMA.
Al día siguiente, el partido tenía los mismos diputados que tú y que yo: ninguno.
No es una historia sobre animalismo. Es una historia sobre geografía. Y sobre una regla del sistema que casi nadie mira hasta que le toca.
”Será que no llegaron al 3%”
Es lo primero que piensa todo el mundo, y es falso.
Mira estos cinco partidos de aquellas mismas elecciones:
| Partido | Votos | % voto | Escaños |
|---|---|---|---|
| PRC | 52.266 | 0,19 % | 1 |
| NA+ | 107.619 | 0,41 % | 2 |
| CCa-PNC | 137.664 | 0,52 % | 2 |
| Compromís | 173.821 | 0,66 % | 1 |
| PACMA | 328.299 | 1,25 % | 0 |
Léelo otra vez. Al PRC (el partido de Revilla) le bastó menos de la sexta parte de los votos de PACMA para entrar en el Congreso. NA+ (la coalicción entre UPN-PP en Navarra), consiguió dos escaños, con apenas un tercio de los votos de PACMA. Coalición Canaria, con dos escaños, tuvo menos de la mitad. Compromís, con algo más de la mitad de votos, tiene uno. PACMA los superó a todos y se quedó fuera.
Así que no, no fue el umbral. PACMA sacó el 1,25% del voto nacional. El PRC con solo el 0,19%, obtuvo un diputado. La barrera legal no explica nada de esto.
Entonces, ¿dónde está la explicación?
El mapa es la clave
Los 52.266 votos del PRC tenían una cosa que los 328.299 de PACMA no tenían: estaban todos en el mismo sitio, Cantabria, y ahí bastaban para un escaño. Los de NA+ estaban en Navarra. Los de Coalición Canaria, en Canarias. Los de Compromís, en Valencia. Cada uno concentró su voto en un territorio, y en ese territorio fue suficiente.
Los votos de PACMA estaban en todas partes. Unos miles en Madrid, unos miles en Barcelona, unos cuantos en Sevilla, en Málaga, en La Coruña. En las cincuenta y dos provincias. Y en ninguna, ni una sola, llegaban a lo que costaba el último escaño de esa provincia.
España no elige a sus diputados en una bolsa nacional. Los elige provincia a provincia. Y un voto que está aislado en su provincia, por muy acompañado que esté en el total del país, no se convierte en nada.
PACMA se quedó con cero escaños, pero no por tener pocos votos, sino por tenerlos muy repartidos.
Lo que de verdad castiga el sistema
Aquí conviene parar, porque es fácil leer esto como una injusticia contra PACMA, y no lo es. No es un problema de este partido ni de esta ideología. Es una propiedad del sistema: cualquier voto que se reparte por igual entre muchas provincias, sin ganar en ninguna, se queda sin representación. Al sistema no le importa a quién votas, sino desde qué provincia lo haces.
Con este caso cerramos una idea que llevamos viendo en tres ocasiones:
- Teruel Existe concentró casi 20.000 votos en una sola provincia pequeña, y ganó un escaño.
- Soria ¡Ya! concentró el 19% de su provincia, y aun así se quedó corta: no había sitio.
- PACMA repartió más de 320.000 votos por toda España, y sacó un cero.
Pruébalo tú
Este caso lo puedes reconstruir en la versión completa de la herramienta: busca las generales de abril de 2019, mira los votos de PACMA provincia a provincia y comprueba tú mismo que en ninguna llegaba a lo que costaba el último escaño. Luego prueba a concentrar todos esos votos en una sola provincia mediana: verás cómo, de golpe, aparece el diputado que en la realidad nunca existió.
👉 Abre la herramienta y busca las Generales de abril de 2019.
Y si te gustan estas rarezas del sistema, en X / @ElEscanoQBaila cuento una cada semana. Hemos visto el voto concentrado que gana (Teruel), el que se queda corto (Soria) y el que se reparte hasta desaparecer (PACMA). La próxima toca algo diferente: un solo partido en cinco elecciones seguidas, y cómo el sistema le cobró cada escaño a un precio que no paraba de cambiar. Empezó pagando barato y acabó pagando casi cuatro veces más por cada diputado, sin que cambiara ni una sola regla. Pero esa es otra historia.