Soria ¡Ya!: cómo se puede ser tercera fuerza de una provincia y quedarse sin nada
Hace una semana contamos cómo Teruel Existe ganó su provincia con menos de 20.000 votos y mandó un diputado al Congreso. La moraleja era que, en España, el voto concentrado en una provincia pequeña puede valer oro.
Pero esa moneda tiene cara y cruz. Y la cruz se llama Soria.
En las generales de 2023, Soria ¡Ya! —el mismo tipo de partido, nacido de la misma España Vaciada— sacó el 19,10% de los votos de su provincia. Casi uno de cada cinco sorianos lo votó. Y se quedó con cero escaños.

Qué pasó exactamente
La clave está en un número: Soria reparte 2 diputados. No tres como Teruel: dos. En 2023 fue la circunscripción más pequeña de toda España —ninguna otra provincia bajó de tres escaños, y solo Ceuta y Melilla, que son ciudades autónomas, reparten menos, con uno cada una.
Y aquí es donde el sistema se vuelve implacable. Con solo dos escaños en juego, el D’Hondt es brutalmente simple: se los llevan, casi siempre, las dos primeras fuerzas. Para arañar uno de esos dos asientos no basta con ser tercero con un buen resultado; hay que superar el cociente de quien va delante, y con tan pocos escaños esos cocientes son altísimos.
Soria ¡Ya! fue tercera fuerza con su 19,10% (9.697 votos). Por delante quedaron PP (37,21%) y PSOE (29,47%), que se repartieron los dos escaños. El de Soria ¡Ya!, por bueno que fuera su porcentaje, no tenía dónde entrar: no había un tercer escaño que disputar. Se quedó a 5.270 votos de arrebatarle el segundo al PSOE.
| Partido | Votos | % voto | Escaños |
|---|---|---|---|
| PP | 18.895 | 37,21 % | 1 |
| PSOE | 14.966 | 29,47 % | 1 |
| SORIA ¡YA! | 9.697 | 19,10 % | 0 |
El segundo y último escaño se lo llevó el PSOE: si Soria ¡Ya! hubiera sumado 5.270 votos más, se lo habría arrebatado. Fue tercera con casi uno de cada cinco votos… y sin escaño.
El reverso exacto de Teruel
Pon los dos casos uno al lado del otro y verás el sistema entero en una sola imagen:
- Teruel (3 escaños): un partido de la España Vaciada queda primero con el 26,65% → se lleva un escaño → acaba pesando en una investidura.
- Soria (2 escaños): un partido de la España Vaciada queda tercero con el 19,10% → se queda fuera → ni un solo diputado.
Mismo fenómeno —un partido provincial contra los grandes—, mismo tipo de votante, mismo idealismo del voto de proximidad. Y dos finales opuestos. ¿Qué cambió? Solo dos cosas: cuántos escaños reparte la provincia y en qué puesto quedó el partido.
Un escaño de diferencia en el tamaño de la circunscripción —de 3 a 2— y un puesto de diferencia en el resultado —de primero a tercero— separan “diputado que mueve una investidura” de “el 19,10% de los votos sin representación”.
Por qué el tamaño lo es casi todo
En las provincias grandes, el porcentaje manda: si sacas el 19% en Madrid o en Barcelona, tienes escaños asegurados, porque hay decenas en reparto y para todos alcanza. El D’Hondt, con muchos asientos, se parece bastante a una proporción.
En las provincias pequeñas, en cambio, el porcentaje casi no importa: lo que manda es el puesto. Con dos o tres escaños, quedar cuarto con el 15% o primero con el 25% es la diferencia entre todo y nada, y los decimales de tu porcentaje son casi irrelevantes frente a la pregunta de si quedaste por delante o por detrás del rival.
Por eso Soria ¡Ya! con el 19,10% se quedó fuera y Teruel Existe con el 26,65% entró: no es solo que Teruel sacara más porcentaje, es que quedó primero en una provincia con un escaño más. La misma España Vaciada, tratada de forma opuesta por la aritmética según dónde le tocó competir.
Pruébalo tú
Este caso sí puedes verlo ahora mismo, gratis: las generales de 2023 están disponibles en la herramienta. Busca Soria, mira el reparto de sus dos escaños, y comprueba tú mismo lo que pasa cuando hay tan poco que repartir. Luego prueba con otras provincias pequeñas: verás que el patrón se repite.
👉 Abre la herramienta y busca Soria en Generales 2023.
Y si te gustan estas rarezas del sistema, en X / @ElEscanoQBaila cuento una cada semana. Hemos visto el voto concentrado que gana (Teruel) y el que se queda corto (Soria). La próxima toca lo contrario: un partido con cientos de miles de votos repartidos por toda España… y ni un solo escaño. El reverso total. Pero esa es otra historia.