Cuarenta mil votos valen lo mismo que seis mil
El 30 de noviembre de 1986, el PNV obtuvo 271.208 votos en Euskadi. El PSE-PSOE obtuvo 252.233. Diecinueve mil votos de diferencia a favor del PNV.
El PNV se llevó 17 escaños. El PSE, 19.
La semana pasada vimos cómo un umbral puede borrar a un competidor entero y repartir lo suyo entre los demás. Aquí no hay umbral que valga: Euskadi exigía entonces un 5 % de los votos válidos en cada territorio —actualmente es el 3 %— y las dos candidaturas lo superaban de sobra en los tres. Lo que le dio la vuelta al resultado fue dónde estaban sus votos.
El resultado completo
| Partido | Votos | % voto | Escaños |
|---|---|---|---|
| PSE-PSOE | 252.233 | 21,95 % | 19 |
| EAJ-PNV | 271.208 | 23,60 % | 17 |
| HB | 199.900 | 17,39 % | 13 |
| EA | 181.175 | 15,76 % | 13 |
| EE | 124.423 | 10,82 % | 9 |
| AP-PL | 55.606 | 4,83 % | 2 |
| CDS | 40.445 | 3,51 % | 2 |
Tres territorios, veinticinco escaños cada uno
El Parlamento Vasco tiene 75 escaños y se elige en tres circunscripciones: Álava, Bizkaia y Gipuzkoa. Cada una elige exactamente 25, y eso no depende de cuánta gente viva en ella. Está en el Estatuto de Gernika, y sigue vigente hoy.
Es una decisión deliberada, no un descuido. Busca que ningún territorio quede subordinado a los demás dentro de la comunidad. El precio de esa decisión es que el voto no pesa igual en los tres sitios, y en 1986 la diferencia era enorme:
| Territorio | Votos a candidaturas | Escaños | Votos por escaño |
|---|---|---|---|
| Álava | 139.063 | 25 | 5.562 |
| Gipuzkoa | 369.998 | 25 | 14.800 |
| Bizkaia | 634.971 | 25 | 25.399 |
Un escaño vizcaíno costaba 4,6 veces más votos que uno alavés. No es un matiz: es el hecho central de este reparto.
Dónde estaba cada uno
El PNV era el partido más votado de Euskadi, pero su voto estaba muy concentrado: dos de cada tres papeletas suyas estaban en Bizkaia, el territorio donde el escaño sale más caro. El PSE estaba más repartido y, sobre todo, le sacaba ventaja al PNV en Álava, donde el escaño es barato.
| Territorio | PNV votos | PNV esc. | PSE votos | PSE esc. |
|---|---|---|---|---|
| Álava | 28.103 | 5 | 34.806 | 7 |
| Bizkaia | 183.766 | 8 | 143.387 | 6 |
| Gipuzkoa | 59.339 | 4 | 74.040 | 6 |
| Total | 271.208 | 17 | 252.233 | 19 |
Y aquí está el caso entero, en dos líneas:
En Bizkaia el PNV sacó 40.379 votos más que el PSE. Eso le dio dos escaños de ventaja.
En Álava el PSE sacó 6.703 votos más que el PNV. Eso le dio exactamente los mismos dos escaños de ventaja.
Seis veces menos votos, el mismo premio. A eso se añade Gipuzkoa, donde el PSE le sacó al PNV otros 14.701 votos y dos escaños más. Sumado todo: el PNV ganó el territorio caro, el PSE ganó los dos baratos, y el Parlamento se lo llevó el PSE.
La ventaja se sostenía sobre 836 votos
Hay un detalle que hace el resultado aún más frágil. El PSE se llevó el último escaño de Álava, con AP-PL a 361 votos, y el último de Gipuzkoa, con EA a 475.
Son 836 votos en total. Si esos dos escaños hubieran caído del otro lado, el PSE se habría quedado en 17 y habría empatado con el PNV. La victoria parlamentaria del más votado o del segundo más votado dependía de menos de mil papeletas repartidas entre dos provincias.
El contexto: un partido partido en dos
Conviene recordar qué elección era esta. En septiembre de 1986, dos meses antes de votar, el PNV se había escindido: Carlos Garaikoetxea (lehendakari hasta Enero de 1985) y sus partidarios fundaron Eusko Alkartasuna.
El resultado está en la tabla: EA se llevó 181.175 votos y 13 escaños en su primera comparecencia. Y en Gipuzkoa fue la lista más votada, por delante de HB, del PSE y del propio PNV, que quedó cuarto en un territorio que había sido suyo.
Eso explica por qué el PNV pudo ser la fuerza más votada de Euskadi con menos del 24 % de los votos. Pero no explica lo de los escaños: que el más votado salga segundo en el Parlamento no lo causa la escisión, lo causa el reparto territorial.
Lo que enseña el caso
Cuando un sistema reparte escaños en varias circunscripciones, el resultado no depende solo de cuántos votos tienes. Depende también de cómo están repartidos.
Dos partidos con votos parecidos obtienen resultados distintos si uno los tiene concentrados donde el escaño es caro y el otro los tiene distribuidos. Y cuando la diferencia de precio entre circunscripciones es tan grande como aquí —4,6 a 1—, esa distribución pesa más que la diferencia de votos.
Es el mismo fenómeno que en las generales hace que un partido con voto disperso por cincuenta y dos provincias se quede sin nada mientras otro, con menos votos pero concentrados, saca escaños. En Euskadi se ve en su forma más limpia: no hay umbrales que expliquen nada, ni circunscripciones de tamaños dispares. Solo tres bloques idénticos de veinticinco.
Y no es un caso de museo. El 25-25-25 sigue vigente: cada elección vasca se decide con esta misma aritmética.
Pruébalo tú
Esta convocatoria está en la herramienta con sus reglas: tres circunscripciones de 25 escaños y D’Hondt. Puedes mover votos en un territorio u otro y comprobar cuántos hacen falta para dar la vuelta al resultado, o repartir los mismos votos de forma más uniforme y ver qué pasa.
👉 Pruébalo en El Escaño que Baila
El domingo que viene, la misma paradoja en otra comunidad y esta vez con consecuencias: el que se llevó más escaños no llegó a gobernar. Con él se acabaron veintitrés años seguidos en el poder.
Si quieres el hilo con los números, está en @ElEscanoQBaila.